Al Día de Europa le falta la Noche Noche de Europa, Derecho al Cielo
Gobernanza responsable para cuidar y promocionar, con claridad, nuestros cielos oscuros

9 de mayo, Noche de Europa, Europe Night. En la bandera de la Unión Europea hay 12 estrellas, de oro, confusas y borrosas para la mayoría de sus 446 M. de habitantes. ¿Qué significado tienen las estrellas? La PAC en Castilla León, España. Crédito: Fernando Cabrerizo
La Unión Europea desperdicia cada año miles de millones de euros en “iluminar” el cielo y apagar las estrellas ¡Extravagante, sí! De no ser por el grave daño que causa, semejante estupidez movería a la risa. Con esta inversión, los socios de la UE contribuyen a la contaminación lumínica -España encabeza el consumo de alumbrado público por habitante-. A falta de un mayor esfuerzo investigador, ya sabemos que el exceso de luz artificial afecta a los procesos físicos y químicos de la Tierra, compromete la salud de cientos de especies, incluida la nuestra, altera el proceso de reproducción de un sinfín animales o desajusta los relojes biológicos, entre otras calamidades.
El fulgor innecesario nos quita el sueño, crea un problema medioambiental grave y cierra la ventana desde la que los científicos se asoman al Universo. Europa debe cuidar las noches limpias para que la íntima y remota relación entre el progreso y la observación del cielo continúe.
¿Por qué la Noche de Europa?
Porque al Día de Europa, #EuropeDay!, precede la Noche, claro. Cada 9 de mayo celebramos, desde 1985, la paz y la unidad del continente; hasta ahora, nos habíamos olvidado de la noche, unas cuantas horas de las 24 que tarda la Tierra en dar una vuelta completa sobre su eje. Europa necesita la noche más de lo que cree: juega en la ambiciosa carrera por la neutralidad climática. Tenemos poco tiempo para recuperar la oscuridad natural nocturna. Si conformamos voluntades, como ya lo hicimos en situaciones de emergencia -esta vez es climática- la Noche de Europa nos ayudará a poner la luz artificial al servicio del clima.

Izar y Jokin observan una conjunción planetaria entre Venus (abajo) y Júpiter (se ven los satélites principales). La imagen se captó cerca de Figueres, Girona. Los dos niños forman parte del 25% de la población mundial que aún vive bajo cielos limpios. Crédito: Juan Carlos Casado.
La Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) simboliza no solo una empresa común con la que dar energía a Europa, sino también el rechazo de la guerra; recordemos que la Segunda Guerra Mundial se combatió con carbón y acero. La Política Agrícola Común (PAC, 1962), volvió a unirnos en un momento en el que la memoria del hambre y la escasez estaba bien viva en la mente de los hombres. Se trataba de garantizar que todos pudiesen tener alimentos y proporcionar un nivel de vida digno a los agricultores. En nuestros días, la pandemia, otra vez la guerra.
Toca luchar por el futuro, vinculado de modo ineludible a la salud del planeta, con la integridad del medio ambiente, esta última protegida por el artículo 37 de la Carta de Derechos Fundamentales. La UE se ha comprometido a alcanzar la neutralidad climática no más tarde de 2050 y a reducir, en al menos un 55%, las emisiones de CO2 de aquí a 2030. La Ley Europea del Clima es ya una realidad jurídica ¿Será capaz no solo de generar un amplio consenso social sino de movernos a la acción? ¿Cumpliremos nuestras promesas y lograremos reducir las emisiones de CO2, NOX, SO2 y otras partículas generadas por el alumbrado innecesario? ¿Disminuirá el brillo de los paisajes nocturnos, esa especie de neblina de color anaranjado con nubes refulgentes que cubre las ciudades durante la noche? Las lámparas LED, según los expertos en contaminación lumínica, generan 2,5 veces más polución ¿Eficiencia energética a cambio de suciedad atmosférica?
La población urbana ha aumentado y seguirá haciéndolo en los próximos años de manera exponencial. Naciones Unidas prevé que las ciudades seguirán creciendo, aunque no en igual medida. En Europa, ahora, el 74% de sus habitantes vive en entornos urbanos, sin paisajes celestes. Dentro de pocos años, tan elevado porcentaje de población, si contempla la Vía Láctea será por accidente – tormenta geomagnética, apagón eléctrico, terremoto, etc., - y creerá que se trata de una extraña presencia en el cielo, como ocurrió en Northridge, Los Ángeles, en 1994.
La Noche de Europa, apuesta por una regulación europea que reduzca drásticamente las alteraciones nocivas de la atmósfera terrestre provocadas por la luz, un contaminante ambiental “invisible”. Es una apuesta verde, sostenible y emocionante.

La Estación Óptica Terrestre (OGS), de ESA, en el Observatorio del Teide (IAC), rastrea el firmamento en busca de desechos espaciales y asteroides cercanos. Crédito: Juan Carlos Casado.
El equipo de investigadores de Stars4all, Fundación española que tiene su origen en el proyecto europeo del mismo nombre -ideado por el malogrado ingeniero informático Paco Sánchez como un desarrollo de Ciencia Ciudadana aplicado a la Astronomía- asegura que el brillo de los paisajes nocturnos aumenta a un ritmo entre el 2% y 6% al año.
El análisis pormenorizado de las imágenes nocturnas de Europa desde la Estación Internacional (ISS), sugiere que más del 85% del continente está cubierto de luz. Los mismos expertos llegan a la conclusión de que las normas sobre la iluminación exterior nacionales contradicen la legislación europea sobre protección del medioambiente, en particular la Directiva de responsabilidad medioambiental de la UE (Directiva 2004/35/ CE) y la Directiva de hábitats (Directiva 92/43/ CEE del Consejo).
La Noche de Europa, propone abrir el debate para unificar normas y criterios en la Unión Europea con la participación de expertos y ciudadanos. En el contexto español, las propuestas del Ministerio de Industria sobre alumbrado público no concuerdan con las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, extremo sobre el que ha llamado la atención la Red Española de Estudios para la Contaminación Lumínica (REECL).
La Declaración sobre la Defensa del Cielo Nocturno y el Derecho a la Luz de las Estrellas (La Palma, abril 2007), texto redactado e impulsado por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), es una referencia a nivel planetario y el más completo punto de partida para luchar contra la contaminación lumínica. El padre de la investigación astronómica en España -fundador en 1975 del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y desde 1961 promotor del Observatorio del Teide- Francisco Sánchez, defendió la necesidad de proteger los cielos de Tenerife y La Palma. La Ley del Cielo que impulsó es pionera en el mundo. Europa observa e investiga en las islas Canarias.
De los cielos del viejo continente salieron respuestas a preguntas que nunca habían podido ser contestadas. Su larga y fecunda Historia es Europa. Ninguno de los avances habría sido posible si los cielos de los “grandes” observadores hubieran estado cerrados, contaminados por la polución lumínica, la que nos priva del paisaje celeste.
Desde Europa en Suma, proponemos “sumar”: ¡es lo nuestro!, las horas nocturnas al Día 9 de mayo
¡Tantas gracias como estrellas seáis capaces de contar por vuestro apoyo!
Apuntes y reflexiones del coloquio sobre Impacto económico
- Publicado: Sábado, 28 Mayo 2022 17:18
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Con el único ánimo de continuar el debate, recogemos aquí las reflexiones y propuestas formuladas por ponentes y asistentes al coloquio celebrado el 22 de junio. En modo alguno se pueden interpretar como conclusiones de consenso, sino aportaciones para el debate. Europa en suma, como asociación plural, no tiene una posición definida al respecto. La mesa estuvo formada por Elena Flores, directora general adjunta ECFIN, Juan Pedro Marín Arrese, analista y articulista económico y Mario Garcés, portavoz adjunto del Grupo Popular en el Congreso, moderados por Jesús Lizcano, socio de Europa en suma y director de la revista Encuentros Multidisciplinares.
- El impacto económico de la guerra
- Cuando hay una guerra nadie sabe cuándo acaba; se pueden hacer todo tipo de conjeturas, pero sólo tenemos escenarios dinámicos permanentes. Esta guerra nos ha situado ante retos enormes y ha puesto en cuestión planes y pronósticos. Antes de la guerra en Ucrania había ya una presión sobre los precios, en particular de la energía, debido a la recuperación económica después de la crisis covid y la reapertura de las economías a nivel global, teniendo un impacto ya importante.
- Ahora estamos revisando las perspectivas económicas que van a salir en julio. Lo más evidente es el impacto sobre los precios y en particular sobre los precios de la energía. El inicio de la guerra y lo que ha seguido después ha tenido un Impacto muy importante en los precios de la energía y en la inflación, lo cual ha tenido una consecuencia significativa en el crecimiento.
- Además, la ruptura de las cadenas de distribución a nivel mundial, que ya estaba ahí en el momento de la crisis covid, se ha acentuado con la guerra en Ucrania.
- Y el nivel de incertidumbre tan elevado en el que no movemos cuando pensamos en previsiones económicas o en decisiones de inversión. El nivel de incertidumbre tiene un papel fundamental muy difícil de medir, pero juega un papel determinante en la evolución económica.
- De todas maneras, la recuperación económica en Europa tras la crisis del covid se mantiene porque los fundamentos de la economía europea todavía son fuertes: empleo, ahorro y se mantienen la puesta en marcha del programa Recuperación y Resiliencia.
- Si miramos las cifras a nivel país, el impacto sobre la tasa de crecimiento no es muy significativa, no sé si será de 0,3 o 0,4 puntos, pero lo que hemos visto este año es que la primera parte de 2022 la tasa de actividad económica ha sido importante, más fuerte de lo previsto, lo cual hará que para el año 2022 tengamos previsiones relativamente no muy alejadas de las que teníamos antes de la Guerra.
- Estamos en uno de los momentos más críticos de los que ha vivido la UE desde su nacimiento y no hay soluciones milagrosas. Y, por cierto, cualquier solución que pase por un incremento del endeudamiento europeo o nacional, tendrá unas consecuencias a posteriori, unas consecuencias intergeneracionales. En España, por ejemplo, un incremento de un 1% en el IPC en España, supone un incremento de 1.200 millones en la nómina de los empleados públicos o 2.400 millones más de pago de las pensiones.
- Sin embargo, el impacto la actividad económica que se producirá en la segunda parte del año y en 2023 donde el impacto sobre los precios de energía será mayor significa que para los dos años 22 y 23 tenemos un crecimiento más bajo de lo que teníamos previsto además de una inflación muy superior con lo cual complica las decisiones de política económica.
- Atención porque la respuesta a la guerra, que ha sido de una serie de paquetes de sanciones económicas contra Rusia, tiene efectivamente un impacto importante para Rusia, pero también tiene un impacto para la Unión Europea.
- Desde la pandemia, y la guerra lo ha reforzado más, se está produciendo un incremento de la posición de dominio económico y financiero de otras potencias económicas como es el caso de China. Se da la gran paradoja de que en China tiene origen la pandemia y China está situando ahora mismo a la cabeza.
- La inflación y las respuestas de política económica
- La respuesta de política económica es cómo poder responder a varios objetivos que podrían parecer contradictorios, es decir cómo compensar o ayudar a la economía y a las personas a hacer frente a este impacto sobre los precios de la energía, sin poner en riesgo al mismo tiempo la trayectoria de la política de cambio climático que se acordó en la Unión Europea el año pasado: para compensar el impacto de los precios energéticos no tienen que poner en riesgo la transición verde de la economía y esto es más fácil de decir que de hacer. Porque, efectivamente, la política de transición energética es la que nos va a permitir ser más independientes, menos dependientes de Rusia y más y más resistentes a este tipo de eventos digamos políticos como la guerra en Ucrania.
- Hay que tener una política presupuestaria para cada país. Hay países que tienen más margen porque tienen menos deuda y otros que tienen ser más cautos porque tienen una deuda mayor.
- La Comisión ha confirmado la suspensión de las reglas fiscales. Pero con una con una recomendación clara: eso no significa gastar sin cuidado, significa que la política presupuestaria tiene que estar dirigida a apoyar los niveles de renta sobre los que tienen más impacto el precio de la energía y tiene que utilizarse la capacidad fiscal para apoyar las inversiones que van a permitir la transformación energética.
- Para contrarrestar el impacto de los precios de la energía se pueden poner en marcha dos paquetes de políticas: unas que tienen un impacto directo sobre los precios y otras sobre rentas. En este momento lo más eficaz son políticas sobre rentas, es decir apoyar las rentas que sufren más el precio de la energía porque las políticas de precios en realidad lo que van a hacer es contrarrestar o reducir los incentivos para la transición verde.
- En cuanto a la transición energética lo que la comisión ha dado también como orientación es una serie de propuestas para básicamente cuatro cosas:
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Reducir el consumo de energía
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Diversificar la oferta, es decir de dónde viene la energía a Europa
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Acelerar la transición energética
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Combinar de la mejor manera inversión y reformas para justamente acelerar esta transición.
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- La inflación que padecemos es una inflación de costes y por lo tanto es prácticamente imposible luchar contra ella. Lo dijo Lagarde de una forma muy gráfica: por mucho que suba los tipos de interés el Banco Central, eso no va a bajar el precio del gas.
- La inflación es el reflejo de un desequilibrio entre demanda y oferta. Cuál es la forma de parar esa subida de precio: que no haya demanda. Si no hubiera demanda para el gas, suponiendo que los alemanes directamente cerraran el consumo del gas, pues no subiría.
- La cuestión es saber cómo atacar el problema. Y no se puede hacer a lo bestia: simplemente no consuma, no coma… hay un cierto límite vital que no puedes traspasar.
- La inflación que ahora mismo sufrimos no es tanto una inflación de demanda sino una inflación por falta de oferta y, efectivamente, la capacidad de la política monetaria para reducirla es menor.
- La situación en Estados Unidos y en Europa son distintas. La inflación en Estados Unidos en gran parte está provocada por la demanda, mientras en Europa es en su mayor parte una inflación de oferta. Y lo que tenemos que hacer es justamente lo que lo que se está haciendo: medidas para ser menos dependiente, poder aumentar la oferta de productos energéticos con oferta viniendo de otras partes y con producción propia de energía renovables.
- La subida de tipos que se utilizan en Europa es un reflejo inmediato de las subidas de tipos en Estados Unidos Aquí también vimos a una reserva Federal muy temerosa al principio, hasta que realmente se ha acelerado la subida de precios con la crisis, con la agresión de Rusia a Ucrania, pero también con los incrementos salariales en Estados Unidos. Están en pleno empleo, tienen desempleo del 3,5 bastante envidiable sobre todo para un país como el nuestro y las subidas salariales muy aceleradas, del 5% y 6%. Tienen que actuar con cierta contundencia.
- Se puede combatir la inflación a base de endurecer la política monetaria, para enfriar la demanda. Lo que busca es encarecer el crédito, tanto a corto como a largo, busca que la demanda sea reducida; de esa forma porque las empresas tiene menos crédito, invierten menos, los consumidores también tienen menos créditos al consumo y además hay un impacto digamos sobre la confianza. La Reserva Federal actúa ante todo sobre las expectativas, no tanto sobre la inflación del día de hoy porque eso ya no lo cambia nadie.
- El Banco Central europeo tarda, duda, porque es verdad que aquí todavía no hay material combustible para una inflación de segunda ronda. Pero el primer esbozo de que iba a retirar las muletas porque hasta ahora estaba comprando la deuda sobre todo de los países con mayores dificultades, como Italia y España, en cuanto ha hecho un pequeño movimiento en ese sentido, los mercados han reaccionado inmediatamente, ha subido la prima de riesgo y se ha planteado, incluso, que pudiera iniciarse movimiento especulativo como el que puso al borde del abismo al propio Euro como en el año 2012. Y el BCE ha tenido que tomar medidas excepcionales. Sí, vamos a dejar de comprar deuda, pero ¡ojo”, a la italiana, española, la griega… vamos a ponerle un cordón de seguridad, lo cual demuestra que hemos hecho las cosas mal.
- Estados Unidos durante la pandemia sí metieron mucho dinero pero es que ahora lo han sacado rápidamente, en menos de un año han reducido a la mitad el déficit, cosa que no tardaríamos cinco años en hacerlo y esa es una gran diferencia. Sus mercados en general all están mucho más liberalizados, incluido el mercado de trabajo. Ya sabemos que son cosas muy difíciles desde la perspectiva europea, no solamente española, sino europea, tenemos otro concepto de lo que es el estado de lo que es la seguridad en el trabajo.
- Los Fondos de Recuperación y Resiliencia
- Los fondos de Recuperación y Resiliencia funcionan de manera muy distinta a los fondos estructurales. El fondo de Recuperación y Resiliencia se desembolsa en función de realizaciones, es decir que no hay una aportación y luego el país hace lo que lo que le parece o puede cambiar la orientación, hay un acuerdo sobre un programa muy detallado, no es un programa de líneas generales y es un programa en que el desembolso está ligado a realización, tanto de reformas como de inversión es decir que, a realización hecha, se desembolsa el montante que corresponde o que se ha acordado en el programa.
- Algunos han llegado a pensar que el Fondo de Recuperación y Resiliencia viene a ser una especie de presupuesto que nos acerca a esa añoranza de un presupuesto comunitario de verdad, un presupuesto de Europa en sentido estricto. Dotar de mayor capacidad fiscal a Europa es una solución, pero esto es un fondo específico creado única y exclusivamente con el objetivo de cumplir una situación de emergencia.
- Yo creo que hoy por hoy no hay que dotar de mayor capacidad fiscal a la Unión Europea. Tenemos que avanzar en mayor armonización fiscal. Y si queremos crear un mercado único deberíamos analizar reglas propias de competencias en todos los países. Ese es un marco que no significa abandonar la soberanía.
- El presupuesto español del año pasado contemplaba algo así como 20.000 millones de fondos europeos. ¿Cuánto se ha ejecutado? 4000 millones porque, claro, es muy difícil de ejecutar un presupuesto con un programa tan complejo y con tanta traba. Están muy bien los objetivos: esto de la agenda verde, la agenda digital… pero fijar objetivos concretos… al final la gente tiene que inventarse cosas. Se está gastando mucho dinero, por ejemplo, en rebozar mataderos o mercados municipales con cargo estos fondos. Y qué hacen para justificar que están contribuyendo al objetivo digital pues ponerle un WiFi . Vosotros me diréis qué sentido tiene en un matadero poner WiFi. Pero, bueno, algo hay que hacer porque, si no, no se puede justificar ese dinero.
- Hay problemas sistémicos y hay problemas no sistémicos para aplicar los fondos en España. Y nuestra estructura territorial complejiza sin duda el proceso.
- España, con todos los gobiernos, ha sido de los peores socios en ejecución de los fondos estructurales y de los fondos de cohesión, por tanto, tenemos un problema y, si no somos capaces de gestionar los 140 mil millones en ayudas directas y préstamos, si finalmente accedemos a la línea de préstamos de los 70.000 millones, vamos a salir menos Musculados.
- La ayuda a Ucrania y hacia el exterior
- Sobre la aportación a las necesidades de Ucrania, efectivamente las necesidades son ya monumentales, La estimación que hay, que hace Ucrania misma y verificada por nosotros y el Fondo Monetario, es que necesitan alrededor de 5 mil millones por mes para continuar ofreciendo los servicios públicos y haciendo funcionar el país básicamente.
- El coste de la reconstrucción, sólo de lo que se ha destruido hasta ahora, es de 600.000 millones, es decir que es una cifra incluso por debajo de lo que probablemente será la realidad, depende de lo que dure la guerra. Y, efectivamente, la Unión Europea estará en primera línea, pero esto es una operación global, es decir que como mínimo los socios del G7 tienen que estar ahí en primera línea de manera conjunta y lo están haciendo. Ya ahora mismo, aparte de las contribuciones de Banco Mundial, hay aportaciones del Banco Europeo de Inversiones y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo -claro que detrás de estos bancos al final está la contribución de los miembros-.
- La mayor la mayor contribución deberá venir de Europa. En la medida en que queremos que la reconstrucción de Ucrania y el futuro de Ucrania se ancle en la Unión Europea, tiene lógica también que entonces sea la Unión Europea quien aporte una mayor contribución.
- La Unión Europea desplegó en el momento de la crisis covid 10 programas de asistencia macrofinanciera a países del vecindario, incluidos los Balcanes.
- En marzo desplegamos un programa de asistencia financiera a Ucrania, directamente ayuda al presupuesto del país, de 1.200 millones de euros Esto está desembolsado ya y ahora mismo estamos preparando un programa del mismo estilo de un montante alrededor de los 9.000 millones para los cuales se necesita un acuerdo con los Estados miembro de garantías adicionales.
- Otro aspecto de la acción colectiva es precisamente el apoyo a los países de nivel de desarrollo más bajo o medio que están sufriendo más esta crisis, en particular los precios de la energía, pero también de la falta de productos alimentarios de base como el trigo y otros para los cuales Ucrania y Rusia son exportadores principales. Y para esto también hay apoyo para impulsar la producción local, tanto en Ucrania como en otros países, y para el transporte y en concreto para que se organice una manera de poder transportar con modos alternativos desde Ucrania lo que está disponible.
- Con respecto a los países con niveles de renta más bajos es tener mecanismos para poder atajar los problemas de deuda, que muchos están a nivel internacional, para los cuales ahora mismo uno de los principales acreedores es China Esto exige tener un mecanismo que permita a los acreedores principales, incluido China, no solamente las economías occidentales, llegar a decisiones comunes sobre cómo atajar o reestructurar la deuda de estos países.
- La situación española
- Por la dependencia energética de Europa, en España tenemos que ser más cautos a la hora de mantener los equilibrios geopolíticos precisamente porque cuando se mueve la mariposa en una parte de Europa se puede mover el ratón en el norte de África.
- El estado subsidiario entra cuando el mercado se rompe con estados de necesidad, de emergencia, las situaciones de emergencia bélicas, emergencia sanitaria… El gobierno ha hecho dos cosas: incrementar los impuestos e incrementar la deuda pública con el objetivo de hacer una política de rentas, es decir intentar transferir a las rentas medias y bajas que son las más necesitadas ayudas fiscales en ayudas directas o subsidios fiscales con el objetivo de poder atender las necesidades del momento. Ahora bien, esto no puede ser así siempre porque si incrementamos la presión fiscal, y si además incrementamos la deuda pública, entramos en una espiral diabólica.
- España tiene ahora mismo el saldo vivo de deuda pública más alto de toda la Unión Europea, el gasto público en España se ha incrementado en tres años en 70.000 millones de euros, el déficit estructural de España es el más alto de toda la Unión Europea, por lo tanto, en algún momento tenemos que adoptar algunas medidas.
- Cuando hablamos de racionalización, hay que tomar medidas de política de gasto público, sobre todo en políticas que se han demostrado que no son eficaces
- Consolidar fiscalmente las cuentas significa fundamentalmente hacer una política eficaz en lo tributario y una política eficiente en la gestión de gastos.
- Desde que empezó la crisis a cada español se le ha endosado una deuda adicional de 6.200 euros. Una familia media en España de cuatro miembros, si tuviera que pagar la deuda adicional que ha generado el estado, tendríamos que pagar 24.000 euros.
- En momentos así, no tenemos que hacer una rebaja masiva de impuestos, pero sí en aquellos sectores, para aquellas personas, que están sufriendo fundamentalmente los costes regulados de la energía.
- España ocupa ahora la cabeza del ranking del índice de miseria en Europa, somos el país donde hay más personas por debajo de la renta media, por consiguiente, hay que adoptar decisiones para variar esa situación. A partir de ahí, hay que dar un salto en el razonable, hay que incrementar el gasto público. Sí en aquellas políticas que van destinadas directamente a paliar los efectos de ese desmoronamiento de la clase media y el empobrecimiento de la clase baja en España. Cómo obtener este margen fiscal hay tres vías: me endeudo, subo los impuestos o suprimo aquellos gastos públicos que no generan ningún beneficio.
- Bruselas te puede dar un año sin disciplina presupuestaria, pero la auténtica disciplina la ponen los mercados cuando atacan especulativamente a la moneda o una deuda soberana como la nuestra, automáticamente el país entra en unas en una serie de dificultades muy serias. Ya nos están diciendo indirectamente que vayamos poniendo la casa en orden. Y no debemos esperar a que nos lo digan deberíamos ser los primeros en poner la casa en orden.
- En términos comparativos estamos en una situación tan mala como estábamos en el año peor de la pandemia por lo tanto eso hay que arreglarlo y ya sabemos que es muy difícil, y es difícil no solamente en España, en todos los países europeos.
- En el caso de Italia es un problema sempiterno, porque han tenido un problema de sobreendeudamiento toda la vida, pero en nuestro caso es más triste porque veníamos que una situación relativamente buena… y, primero la crisis financiera, luego la del covid, en la que el gasto público se ha disparado o más que disparar es que se han hundido los ingresos públicos y el déficit se ha incrementado notablemente, entonces o hacemos pronto los deberes o los mercados nos van a obligar a hacerlo a la fuerza, de mala manera y además con un coste elevado.


